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Tendencias en pelo: el ‘clippy cut’ y el regreso de los 90 renovado

Tendencias en pelo: el ‘clippy cut’ y el regreso de los 90 renovado

Tendencias en pelo: el ‘clippy cut’ y el regreso de los 90 renovado con cortes a capas, clips visibles, textura natural y peinados fáciles que favorecen sin parecer disfraz.

Las Tendencias en pelo: el ‘clippy cut’ y el regreso de los 90 renovado resumen muy bien lo que está pasando en peluquería este año: vuelven las capas, los accesorios, los recogidos rápidos y esa estética noventera que parece despreocupada, pero está mucho más pensada de lo que parece. La diferencia es que ahora no se trata de copiar literalmente el pelo de una serie de 1997, sino de adaptar aquella energía a melenas más naturales, cortes más cómodos y peinados que funcionen en la vida real.

Qué es el clippy cut

El clippy cut no es un corte rígido como un bob clásico o un pixie definido. Es más bien una forma de entender el pelo: un corte preparado para llevarse con clips, pasadores, pinzas pequeñas, horquillas visibles o accesorios que recogen mechones estratégicos alrededor del rostro.

La idea es sencilla: capas suaves, mechones delanteros con movimiento, puntas ligeras y suficiente textura para que el pelo pueda recogerse de forma rápida sin perder gracia. No busca una melena perfectamente pulida, sino un acabado más espontáneo, como si te hubieras puesto dos clips antes de salir de casa y, aun así, todo quedara bien.

Esta tendencia conecta directamente con el regreso de los 90 y los primeros 2000. Los butterfly clips, las pinzas de colores, los pasadores metálicos y los mechones delanteros vuelven, pero con un aire más adulto. Byrdie ya señalaba el regreso de los clips de mariposa como un guiño claro a la estética de mediados de los 90 y principios de los 2000.

Por qué vuelve el pelo de los 90

La moda y la belleza funcionan por ciclos. Lo que una generación vivió como tendencia, otra lo recupera como nostalgia. Pero el regreso del pelo noventero no se explica solo por mirar al pasado. También encaja con una necesidad muy actual: queremos peinados fáciles, favorecedores y menos dependientes de herramientas de calor.

Las tendencias capilares de verano 2026 apuntan precisamente hacia cortes más relajados, textura natural, bobs menos rígidos, flequillos ligeros y estilos de bajo mantenimiento. Elle ha destacado esa búsqueda de pelo más fácil de llevar, con acabados suaves y menos estructurados.

Ahí es donde el revival noventero funciona tan bien. Los 90 tenían capas, volumen, clips, recogidos rápidos, coletas altas, mechones sueltos y melenas con movimiento. Ahora todo eso vuelve, pero sin tanta laca, sin tanto efecto rígido y con productos más ligeros.

Capas que enmarcan el rostro

Una de las bases del clippy cut son las capas delanteras. No hace falta llevar un corte radical. Basta con crear mechones alrededor del rostro que puedan caer sueltos, recogerse con clips o integrarse en una coleta baja.

Estas capas favorecen porque suavizan facciones, dan movimiento y permiten cambiar de peinado sin cortar demasiado. En melenas largas, ayudan a evitar el efecto bloque. En medias melenas, aportan forma. En bobs, dan un aire más fresco y menos geométrico.

El truco está en pedir capas adaptadas a tu tipo de pelo. Si tienes el pelo fino, demasiadas capas pueden restar densidad. Si tienes mucho pelo, pueden quitar peso y facilitar el peinado. Si tienes rizos, deben cortarse pensando en cómo encoge el cabello al secarse.

El regreso de los clips visibles

Durante años, las horquillas se escondían. Ahora se enseñan. Los clips visibles son parte del peinado, no un recurso de emergencia. Se llevan a los lados, sujetando mechones delanteros, combinados de dos en dos o mezclando acabados metálicos, negros, carey, perlados o de colores.

La versión 2026 evita parecer infantil. Si usas clips de mariposa, puedes equilibrarlos con ropa más sencilla. Si eliges pasadores metálicos, el resultado puede ser más minimalista. Si usas pinzas pequeñas de colores, funcionan mejor con una melena natural y maquillaje suave.

La clave está en no saturar. Un par de clips bien colocados pueden transformar una melena simple. Diez accesorios sin intención pueden parecer disfraz. El regreso de los 90 renovado va de guiños, no de recreación literal.

La raya al lado también vuelve

Otra señal del revival noventero es la vuelta de la raya al lado. Después de años de raya en medio muy dominante, muchas melenas vuelven a jugar con laterales más marcados, mechones ladeados y volumen en la raíz.

La raya al lado favorece mucho en cortes con capas porque crea asimetría y movimiento. También combina bien con clips: puedes sujetar el lado con menos pelo y dejar caer el resto con ondas suaves o textura natural.

No hace falta marcarla con peine como si fuera un peinado de alfombra roja. La versión actual es más relajada: una raya algo imperfecta, un mechón con caída y un accesorio que despeje el rostro.

Bobs noventeros y medias melenas

El bob sigue siendo protagonista, pero ya no se lleva solo en versión recta y pulidísima. En 2026 ganan terreno los bobs con movimiento, los cortes a la mandíbula, las puntas ligeramente giradas y las medias melenas con capas internas.

Vogue India ha señalado el regreso de cortes noventeros como capas marcadas y bobs actualizados para 2026, reforzando esa idea de un pelo con forma, pero menos artificial.

El bob noventero funciona muy bien con clips porque permite sujetar los mechones delanteros sin perder volumen. También queda bien con puntas hacia dentro, ondas suaves o un secado natural con textura. Es un corte que parece arreglado sin exigir demasiado.

El efecto Rachel, pero más suave

No se puede hablar de pelo de los 90 sin mencionar el famoso corte de Rachel Green en Friends. Aquellas capas voluminosas marcaron una época. La versión actual no copia exactamente ese peinado, pero sí recupera su idea principal: capas visibles, movimiento alrededor del rostro y volumen controlado.

La diferencia es que ahora se busca un acabado menos rígido. En lugar de brushing perfecto con puntas muy definidas, se prefieren capas más fluidas, brillo natural y movimiento flexible. El pelo debe poder caer bien incluso cuando no está recién peinado.

Este tipo de corte favorece especialmente a melenas medias y largas. Si quieres un cambio sin perder longitud, pedir capas noventeras suavizadas puede ser una buena opción.

Peinados rápidos con pinza

La pinza grande también sigue fuerte. Es práctica, cómoda y permite recoger el pelo sin hacer una coleta tirante. El recogido con pinza tiene ese aire noventero de oficina, serie juvenil y modelo fuera de servicio, pero ahora se lleva con más intención.

Funciona en melenas medias y largas, especialmente si hay capas alrededor del rostro. Puedes recoger todo el pelo hacia arriba y dejar dos mechones sueltos, hacer un twist bajo o sujetar solo la parte superior para un semirrecogido.

Lo importante es que no quede demasiado perfecto. Si se escapa algún mechón, mejor. El encanto está precisamente en ese acabado casual, como si el peinado acompañara tu día en vez de dominarlo.

Textura natural antes que plancha perfecta

El clippy cut y el regreso de los 90 renovado encajan muy bien con la textura natural. Ondas suaves, rizos definidos sin rigidez, pelo liso con movimiento o puntas ligeramente despeinadas funcionan mejor que una melena planchada al milímetro.

Los productos estrella son ligeros: crema de peinado, spray texturizante suave, sérum de brillo, espuma flexible o protector térmico si usas secador. La idea no es endurecer el pelo, sino darle forma.

En verano, este enfoque tiene mucho sentido. Con calor y humedad, luchar contra tu textura natural suele ser agotador. Es más inteligente trabajar con ella. Si tu pelo ondula, potencia la onda. Si se encrespa, busca hidratación y control suave. Si es liso, dale brillo y caída.

Flequillos ligeros y mechones sueltos

Los flequillos también entran en esta tendencia, pero no todos de la misma manera. Se llevan los flequillos ligeros, abiertos, desfilados o tipo cortina suave, aunque también aparecen versiones más atrevidas y cortadas.

Para un clippy cut, lo más práctico es un flequillo que pueda integrarse con el resto del cabello. Si un día quieres llevarlo suelto, funciona. Si otro día quieres sujetarlo con clips, también. La versatilidad es la clave.

Los mechones sueltos alrededor de la cara son casi obligatorios. Dan ese punto noventero sin esfuerzo y evitan que los recogidos parezcan demasiado severos.

Colores más naturales y brillantes

El regreso de los 90 no significa volver a mechas gruesas sin matiz o contrastes demasiado duros, aunque los tonos dimensionales sí están ganando presencia. La versión actual apuesta por castaños brillantes, rubios suaves, cobrizos naturales, reflejos cálidos y colores con profundidad.

En vez de un color plano, se busca movimiento visual. Las capas se ven mejor si el pelo tiene brillo y dimensión. Unas mechas muy sutiles alrededor del rostro pueden reforzar el efecto clippy cut, porque iluminan justo los mechones que suelen recogerse con clips.

El objetivo es que el pelo parezca sano. Sin ese punto de brillo, cualquier corte pierde fuerza.

A quién favorece esta tendencia

La buena noticia es que esta tendencia es bastante adaptable. Favorece a melenas largas, medias, bobs, pelo liso, ondulado o rizado. Lo importante es ajustar el corte al tipo de cabello y elegir accesorios que encajen con tu estilo.

Si tienes el pelo fino, apuesta por capas suaves y clips pequeños que no pesen. Si tienes mucho pelo, pide capas que descarguen volumen y usa pinzas fuertes. Si tienes rizo, elige clips que no rompan la forma y evita cortes pensados solo para cabello liso.

La tendencia no exige una edad concreta. Puede verse juvenil con clips de colores, elegante con pasadores metálicos o sofisticada con una pinza carey y melena pulida.

Cómo pedirlo en la peluquería

Para pedir un clippy cut, no basta con decir el nombre. Es mejor explicar el efecto que buscas: capas delanteras, movimiento, facilidad para recoger mechones, volumen natural y un corte que funcione con clips o pinzas.

Puedes decir: “Quiero mantener el largo, pero añadir capas alrededor del rostro para poder llevarlo con clips”. O: “Busco una media melena noventera, con movimiento, que no necesite peinado perfecto”. También puedes llevar fotos, pero elige imágenes con textura parecida a la tuya.

Pregunta siempre por el mantenimiento. Algunas capas necesitan retoque cada pocas semanas; otras crecen mejor. Un buen corte debe verse bien el primer día, pero también después de un mes.

La tendencia que gana porque es usable

El éxito del clippy cut y del regreso de los 90 renovado está en que no obliga a cambiarlo todo. Puedes empezar con dos clips, una raya lateral o unas capas suaves. Después, si te gusta, avanzar hacia un bob más marcado, un flequillo ligero o una melena más noventera.

Es una tendencia estética, sí, pero también práctica. Recoge el pelo, despeja la cara, permite variar sin cortar demasiado y funciona en días buenos y malos. Quizá por eso está conectando tanto: no promete una transformación imposible, sino una forma más divertida y fácil de llevar el pelo.

Los 90 vuelven, pero no como copia exacta. Vuelven más suaves, más brillantes, más naturales y mucho más llevables. Y esa es precisamente la razón por la que este revival tiene sentido ahora.

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